domingo, 28 de junio de 2009

Mente Abierta y Espíritu Crítico.-

En su “Autobiografía de un liberal” (1973), Ludwig von Mises; nos decía:

“Lean todo lo que sus profesores les indican leer. Pero no lean solo eso. Lean más. Lean todo acerca de un tema, desde todos los puntos de vista, ya sean socialista-marxista , intervencionista o liberal. Lean con mente abierta. Aprendan a pensar. Sólo cuando conozcan su campo desde todos los ángulos podrán decidir que es correcto y que es falso. Sólo entonces estarán preparados a responder a todas las preguntas, inclusive las que les hagan sus opositores”

martes, 2 de junio de 2009

Reformar las pensiones

Posted on Mayo 28, 2009 by adrianravier in http://adrianravier.wordpress.com/

Durante mi viaje a España, Italia y Guatemala muchos amigos me preguntaron por el desastre que Cristina Fernández de Kirchner ha hecho con la estatalización de las pensiones privadas argentinas. Ya he hecho mención en otras ocasiones “al mito” que significó aquella privatización y lo alejado que estaba de un sistema ideal.

Ahora mi objetivo pasa por plantear una salida, no sólo para la Argentina, sino para el mundo. En definitiva, el problema de las pensiones se ha convertido, posiblemente, en el principal problema político al que deberán enfrentarse casi todos los gobiernos del mundo a lo largo del XXI.

¿Por qué digo que el sistema de pensiones es un problema? Muchos países, incluidas Argentina o España, tienen en la actualidad un sistema de pensiones de reparto con un alto riesgo de quiebra.

Creado en 1935 con las mejores intenciones, el sistema de reparto implicaba una proporción en la que 30 trabajadores financiaban a un jubilado. Ya en siglo XXI, los cambios demográficos –la tendencia generaliza hacia una caída en la tasa de natalidad y los avances médicos que alargan la vida de las personas– han modificado esta proporción. Hoy sólo tres trabajadores financian a un jubilado y la proporción será cada vez menor.

Claramente, en cualquier país donde este sistema de reparto esté vigente se ha quebrado ya cualquier relación entre lo que una persona aportó y lo que finalmente recibe. Aun cuando el sistema haya “funcionado” –con grandes problemas–, es previsible a los ojos de cualquier analista que poco a poco será más difícil mantenerlo.

¿Qué podemos hacer? Aprender del caso de Chile, que en 1980 decidió ofrecerle a su pueblo la posibilidad de elegir entre este sistema de pensiones de reparto administrado por el Estado y un sistema de capitalización individual gestionado por empresas privadas. El 95% de los chilenos eligieron el sistema privado.

¿Pero en qué consiste la reforma? Simplemente en que el dinero vaya a una cuenta privada de cada persona. De ser un impuesto se convierte en ahorros personales. Uno es propietario del capital y este capital crece a un interés compuesto (interés que genera interés) durante treinta o cuarenta años. Cuando uno se jubila no tendrá por qué preocuparse de si el Estado cuidó bien su dinero o en qué condiciones está “la caja” de la Seguridad Social para determinar qué pensión podrá percibir dependiendo de la “bondad” del gobernante de turno. En un sistema de capitalización el dinero está invertido y lo que se percibe a modo de pensión tiene una fuerte relación con lo que se fue aportando y con la rentabilidad que obtuvo la empresa privada elegida.

Más aún, si fallezco antes de percibir estos ingresos, puedo convertirlos en una herencia para mis hijos. También se pueden crear incentivos para favorecer el ahorro y así lograr o jubilaciones más tempranas o rentas de mayor cuantía.

En el caso de Chile, en casi treinta años los fondos de pensiones no perdieron un solo peso. No sólo eso, el sistema se constituyó bajo la previsión de que iba a lograr una rentabilidad anual del 4% y, sin embargo, desde sus comienzos las empresas privadas han cosechado una rentabilidad superior al 10%.

Casi treinta años después, uno puede observar los exitosos resultados del sistema privado. No sólo se ha conseguido duplicar las pensiones que reciben los jubilados, sino que el ahorro que surge como resultado del sistema privado de pensiones ha dado lugar a enormes inversiones que favorecen el crecimiento económico y reducen al mínimo la tasa de desempleo. La reforma chilena fue, en última instancia, la reforma fundamental que causó su milagro económico, hasta el punto de colocar hoy a este país en una situación diferenciada del resto de Latinoamérica.

Observando la crisis global actual uno podría temer que las empresas privadas pierdan el dinero invertido. Sin embargo, en los mercados de capitales se ha desarrollado una estrategia de diversificación de las inversiones que reduce enormemente su riesgo. En otras palabras, se ponen los huevos en distintas canastas impidiendo que una mala inversión acabe con el dinero de nuestras pensiones. Por otro lado, es cierto que los fondos en su conjunto se pueden ver sacudidos por una burbuja bursátil como la que hoy vivimos, pero aun así sabemos que las acciones, con el tiempo, recuperan su valor.

¿Qué rol le cabe asignar al Estado en las pensiones? Simplemente asegurarse de que el mercado sea transparente y de que haya una importante diversificación del riesgo.

Desde luego, este sistema tampoco refleja el ideal, ya que si bien me da libertad para elegir entre distintas administradoras privadas, no me permite decidir si quiero consumir hoy todos mis ingresos o en cambio ahorrarlos. Además, la propiedad sobre los fondos de pensiones también es relativa, ya que uno no puede acceder a ellos en cualquier momento, sino cumplidos una serie de años convenidos.

Aun así, creo que la propuesta, como second best, debe ser considerada. A mí modo de ver, la opinión pública no está en condiciones de digerir hoy un cambio mayor.

El artículo fue publicado originalmente en Libertad Digital.

lunes, 25 de mayo de 2009

El proceso de creación y transmisión de información

Imagen:Empresarialidad01.gif

Fig. 1

Tómese el caso de dos personas, “A” y “B”. Cada una de ellas posee un conocimiento propio o privativo, es decir, que no tiene la otra; “existe” un conocimiento, que se encuentra disperso entre “A” y “B”, en el sentido de que “A” tiene una parte de él, y “B” otra parte. Supongamos que la información que tiene “A” es que quiere alcanzar un fin “X” (representado por un globo que tiene en su cabeza y que contiene “X”). El caso de “B” es similar, sólo que el fin que persigue es otro distinto, en este caso “Y” (representado por un globo que tiene en su cabeza y que contiene “Y”).

Para alcanzar su fin, “A” requiere de un medio “R” que no tiene a su disposición y que no sabe dónde ni cómo se puede conseguir. Al mismo tiempo, “B”, que se encuentra en otro lugar, pretende conseguir un fin muy distinto (el fin “Y”) al que dedica todo su esfuerzo, y que conoce o “sabe de” o tiene a su disposición una gran cantidad de un recurso “R” que él no considera útil o idóneo para alcanzar su fin.

Imagen:Empresarialidad02.gif

Fig. 2

Una tercera persona, “C”, descubre la descoordinación entre “A” y “B” y percibe una oportunidad de ganancia (representada por la bombilla que se enciende sobre su cabeza).[3] Esta persona “C” se pone en contacto con “B” y le ofrece comprarle ese recurso “R” que no utiliza por 2 unidades monetarias. Una vez realizado el trato, “C” se pone en contacto con “A” y le ofrece venderle el recurso que necesita para alcanzar su fin “X” por 3 unidades monetarias.

Como consecuencia de la actuación de “C”, es decir, de la función empresarial, se producen tres efectos trascendentales: primero, se ha creado nueva información que antes no existía; segundo, esta información ha sido transmitida a lo largo del mercado; y tercero, los agentes económicos implicados han aprendido a actuar uno en función del otro.

domingo, 17 de mayo de 2009

Amor Propio

"El hombre necesita a cada paso de la ayuda de sus semejantes, y es inútil que la espere tan sólo de su benevolencia: le será más fácil obtenerla si puede interesar en su favor el amor propio de aquellos a quienes recurre y hacerles ver que lo que les pide es en beneficio de ellos."



Adam Smith

domingo, 10 de mayo de 2009

Inflación según Milton Friedman

"La causa inmediata del mal es fácil de enunciar. Lo difícil es identificar la causa última. La causa próxima de la inflación es siempre la misma: un incremento demasiado rápido de la cantidad de dinero en circulación con respecto a la producción.(...)
Las variaciones en el circulante son decididas ahora por el gobierno, lo que significa que actualmente en los Estados Unidos la inflación proviene exclusivamente de Washington. Por supuesto que a ningún gobierno le gusta cargar con la responsabilidad de sus desaciertos, aunque, sin duda, siempre se hallen dispuestos a atribuirse cuanto de bueno otros hayan hecho. Por tal motivo, nuestros gobernantes culpan de la inflación a los jeques árabes, que incrementan el precio del petróleo; a los líderes sindicales, que impulsan al alza los salarios; a la codicia del mundo empresarial; a las catástrofes naturales, que malogran las cosechas, etc. Todos estos factores no son, sin embargo, sino chivos expiatorios que apenas tienen que ver con la inflación."


Milton Friedman, Paro e Inflación, 1982

miércoles, 22 de abril de 2009

sábado, 18 de abril de 2009

¿Crean los bancos dinero de la nada?

Fuente: Instituto Juan de Mariana

Una de las críticas más recurrentes que se dirige contra la banca, especialmente en esto tiempos de crisis, es que "crea dinero de la nada". Aunque la frase sea potente, ya que transmite en pocas palabras un mensaje con un poso de realidad, no es del todo correcta.

Con este artículo no pretendo exponer ninguna doctrina sistemática sobre el funcionamiento y los límites del negocio bancario; tampoco quiero exculpar a la banca de su enorme responsabilidad en la gestación de esta crisis. Me basta con clarificar el alcance que tiene la afirmación. Para ello, me centraré en comentar los dos argumentos que contiene, a saber: a) la banca crea dinero y b) lo crea de la nada.

Comenzaré por el final, ya que es la parte más sencilla. ¿Crea la banca el dinero de la nada? Dicho así parece que los bancos puedan incrementar ilimitadamente la cantidad de dinero que hay en una economía sin coste alguno. Sin embargo, deberíamos tener siempre clara cuál es la diferencia entre un banco y un falsificador. El banco reconoce el "dinero" que crea como un pasivo propio mientras que el falsificador no. En otras palabras, el banquero cada vez que crea "dinero" asume una obligación (a diferencia del falsificador, quien se desvincula de su "obra" después de utilizarla) y por tanto no crea dinero de la nada, sino a partir de las obligaciones patrimoniales que asume.

Cuáles sean el contenido y las posibilidades reales que tenga de cumplir con esas obligaciones son cuestiones distintas. Pero lo que queda claro es que ningún banquero se desentiende por completo de la gestión de su activo, ya que éste representa los medios con los que podrá (o no) cumplir con las obligaciones asumidas, es decir, el activo del banco queda sujeto a la satisfacción de su pasivo. De hecho, si los bancos crearan dinero "de la nada" sería imposible que quebraran: bastaría con que se recapitalizaran a sí mismos mediante el dinero que crean.

Ahora bien, mi crítica a la frase de marras va más allá de que el "dinero" que crean los bancos surja o no de la nada. ¿Realmente los bancos crean "dinero"? En este punto nos topamos con una cuestión terminológica que no tendría mayor importancia si no fuera porque se extraen implicaciones erróneas de la misma.

Definir el dinero es un asunto conflictivo, ya que requiere el examen y refutación de las definiciones conflictivas. Dado que no tengo espacio para ello, me limitaré a exponer mi definición: el dinero es el bien más líquido de un mercado. La liquidez, como ya expuse en otra ocasión, no es una propiedad libérrimamente subjetiva, sino que depende de elementos objetivos.

Las propiedades que determinan la liquidez de un bien también resulta aplicables a los activos financieros, pero con un matiz importante: dado que los activos financieros son siempre algún tipo de obligación (deuda), su liquidez estará limitada por la liquidez de los bienes reales disponibles para su satisfacción. Dicho de otra manera, la liquidez de los activos financieros es siempre una liquidez derivada y no originaria.

Dado que los bancos sólo crean "dinero" a través de sus pasivos (billetes y depósitos), la liquidez máxima de estos activos financieros estará restringida por la liquidez de los activos reales del banco (y de los activos reales de los deudores del banco). En la medida en que el banco no puede crear liquidez originaria (dinero), me parece forzar el lenguaje y decir que la banca tiene la capacidad de crear "dinero".

En realidad, los bancos lo que hacen es gestionar sus activos (reales y financieros) para poder satisfacer los pasivos que emiten. Que esos pasivos tengan una cierta negociabilidad (es decir, que los agentes económicos los acepten por su nominal, sin descuento) es otro fenómeno que no debe confundirse con la creación de "dinero" y que tiene su explicación en la presunta buena gestión de su liquidez que harán los bancos (lo cual les permitirá cumplir en todo momento con sus pasivos). Ésa es en última instancia la diferencia entre los pasivos de la banca y los de cualquier otra unidad económica (los primeros son muy negociables por la supuesta liquidez de su emisor y los segundos no), que no siempre ha sido tan tajante: al fin y al cabo, los pasivos de los orfebres fueron durante mucho tiempo altamente negociables y utilizados como "dinero" y en la Inglaterra de la primera mitad del s. XIX muchos pequeños comerciantes como panaderos o carniceros emitían obligaciones a la vista pagaderas en billetes del Banco de Inglaterra o en oro.

Y por ese mismo motivo, el problema de la banca no es que cree dinero de la nada, sino que asuma obligaciones que será incapaz de cumplir (incentivado por un prestamista de última instancia que en apariencia ofrece una cobertura total contra su iliquidez) y que mediante este proceso enmascare una degradación de las posiciones de liquidez de todos los agentes económicos.

Pero de esto último a "crear dinero de la nada" hay una distancia lo suficientemente grande e importante como para olvidarla.

17/04/2009 - Juan Ramón Rallo


http://www.juandemariana.org/comentario/3450/crean/bancos/dinero/

jueves, 16 de abril de 2009

Primer Aniversario

El pasado 11 de Abril el Círculo Austríaco de Rosario cumplió su primer año.

Felicitaciones a todos los que contribuyen con este grupo, especialmente a Matías Spelta, su principal promotor e ideologo.

Esperemos que este segundo año siga creciendo este movimiento de debate y de difusión de ideas, abierto para todos.

domingo, 29 de marzo de 2009

CICLO ANUAL DE CONFERENCIAS: LA ESCUELA AUSTRÍACA DE ECONOMÍA

Organizan: Fundación Bases / Facultad de Ciencias Económicas del Rosario (UCA)

Auspicia: Friedrich Naumann Stiftung

Inicio del Ciclo: Lunes 13 de abril – 19 hs“La Escuela Austríaca vs. La Escuela Neoclásica”, a cargo de Adrián Ravier (Doctor en Economía Aplicada - Univ. Rey Juan Carlos de España; Investigador Fund. Hayek)

Conferencias:

  • “Historia de la Escuela Austríaca: pasado, presente y ¿futuro?”, a cargo de Rafael Beltramino (Mag. en Epistemología e Historia de las Ciencias, Prof. Univ. - UCEL)

  • "Escuela Austríaca: Economía y ciencias sociales como órdenes espontáneos”, a cargo de Gabriel Zanotti (Doctor en Filosofía, Investigador Fund. Hayek, Prof. Univ.-UNSTA/ESEADE/CEMA/AUSTRAL)

  • “Teoría del valor, la imputación y los precios”, a cargo de Guillermo Covernton (Mag. en Economía y Administración, Prof. Univ. - UCA)

  • “El mercado como proceso”, a cargo de Ivo Sarjanovic [teleconferencia desde Ginebra, Suiza] (Vicepresidente de Cargill International Suisse)

  • “El empresario en la tradición austríaca”, a cargo de Juan Sebastián Landoni (Mag. en Economía, Doctorando en Economía – ESEADE; Prof. Univ. - UCA/UFM de Guatemala)

  • “Teoría del fracaso del mercado”, a cargo de Martín Krause (Doctor en Administración, Prof. Univ. - UBA; Director General del Centro CIIMA - ESEADE)

  • “Debate sobre el cálculo económico en el socialismo”, a cargo de Rogelio Pontón (CPN; Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, UCEL)

  • “Los mercados de bienes y los mercados morales como soluciones a las escaseces de recursos y a las flaquezas humanas”, a cargo de Walter Castro (Mag. en Adm. de Empresas; Mag. en Economía y Adm.; Prof. Univ. - UCA/ UCEL/UFM/ UNR; Director académico de Esc. de Negocios - Fund. Libertad)

  • “La Teoría austríaca del ciclo económico”, a cargo Guillermo Covernton (Mag. en Economía y Administración; Prof. Univ. - UCA)

  • “El Sistema de Banca Libre (Free Banking)", a cargo de Nicolás Cachanosky (Lic. en Economía; Mag. en Economía )

  • “Antecedentes, Presente y Futuro de la Competencia de Monedas”, a cargo de Rodolfo Rossi (Lic. en Economía; Doctor en Ciencias Económicas; Ex Presidente del BCRA)

  • “Inconsistencias de la micro y de la macro convencionales”, a cargo de Juan Carlos Cachanosky (Doctor en Economía - International College de California; Director del Depto. de Investigaciones de la Fac. de Cs. Económicas del Rosario, Pte. de Corporate Training)

Cupos Limitados. Inscripción Libre y Gratuita

Los primeros inscriptos recibirán el cuadernillo de lecturas sugeridas gratis

Se entregan certificados de asistencia a quienes completen 75% de asistencia al ciclo

Informes e inscripción: bases@fundacionbases.org

http://www.fundacionbases.org/cms/conferencias/escuelaaustriaca09.html

martes, 7 de octubre de 2008

Esta frase + la anterior = ?

Siguiendo con el subjetivismo que tanto caracteriza a la Escuela Austríaca (que afortunadamente no es sólo) de Economía, les copio una frase de Roger Garrison:



"los precios no son órdenes que requieren ser cumplidas, sino que son señales que requieren ser interpretadas".

No tengo la fuente de la misma... La citó Ivo Sarjanovic en su increíble artículo "Procesos de mercado: precios en desequilibrio + moneda en desequilibrio".

Esta frase junto con la anterior de Lachmann creo que hacen un mix muy interesante...

Espero sus comentarios!

Saludos!

Mati